Viernes, 12 de Julio de 2019 | 1:41 pm

Madre e hija, unidas por un amor verdadero

El amor de una madre es incomparable y esta noche lo queremos dejar en evidencia una vez más presentando el caso de Emelina, una señora que a pesar de su edad no se detiene para brindarle todo su apoyo a una hija de 53 años que desde pequeña ha vivido en una silla de ruedas.

Cansada, esforzándose sobre un lavadero, así la encontramos, luego de una noche lluviosa Emelina Cubias le agradece al todopoderoso que el sol haya salido porque para este día tenía un compromiso, lavarle a una de sus vecinas lo cual le alegra porque significa una jornada productiva.

Tiene 76 años de edad y trabaja con todas sus fuerzas a pesar que su cuerpo ya está cubierto de arrugas, en la vida todo tiene un porqué y en este caso la razón del sacrificio de Emelina está a su lado, es su hija Gertrudis de 53 años, una persona con discapacidad a quien ama con todo su corazón, así nació y desde ese momento nunca se han separado.

Son originarias de San Sebastián en el departamento de San Vicente y la vida las ha golpeado, comencemos contando que no tienen techo propio, hace algunos años el esposo de Emelina y papá de Gertrudis murió, la perdida familiar las dejo en la calle, lo perdieron todo por razones que aun no comprenden, desde ese día han vivido de posada o alquilando con lo poco que esta mujer gana haciendo oficios domésticos pero sin descuidar a quien llama mi niña.

Hace algunos meses una enfermedad llevo a Emelina a buscar por medio de oraciones ayuda en este santuario, el sacerdote las conoció y sorprendido de sus condiciones decidió brindarles una pequeña habitación, por el momento aquí están viviendo, Emelina trabaja para cubrir los gastos de su hija pero a veces se ve en apuros y sale a las calles a buscar apoyo, ambas padecen diversas enfermedades y la edad las tiene en zozobra, Emelina nos confeso que en ocasiones teme morir y su preocupación es que pasara con Gertrudis.

Pensamientos negativos pero no le quitan sus fuerzas, por el momento la ejemplar madre de 76 años asegura que lo importante es seguir luchando para que a su hija no le falten los medicamentos y sobre todo los tres tiempos de comida, aunque sean limitados, sin lugar a dudas son ejemplo de amor puro.
 

Temas relacionados:

Noticias

Déjanos tus comentarios